En
Chile, la
mortalidad de
ballenas por colisiones con embarcaciones ha alcanzado niveles críticos. Un reciente
estudio científico publicado en la
revista científica Marine Policy revela datos alarmantes.
Chile lidera la tasa mundial de
varamientos fatales desde 2013.
Las colisiones de embarcaciones con cetáceos representan un grave problema. Asimismo, el estudio analizó 52 años de datos (1972-2023). Se identificaron 226
varamientos, con un 28 % asociados a choques.
Las especies marinas más afectadas son la
ballena fin,
jorobada,
azul y
sei. Adicionalmente, el aumento del tráfico marítimo es un factor clave. Por otro lado, la mejora en el diagnóstico de
varamientos influye. No obstante, muchos casos no son detectados. En consecuencia, las cifras podrían subestimar la real magnitud del problema. Se proponen medidas urgentes de
conservación. Igualmente, se busca reducir el riesgo para estos
cetáceos.
Las zonas de alto riesgo requieren especial atención. De manera complementaria, las restricciones de velocidad son esenciales.
Un estudio reciente revela una crisis en la conservación marina de Chile. Se ha identificado que Chile lidera a nivel mundial en mortalidad de ballenas debido a colisiones con embarcaciones. Los datos, analizados desde 1972 hasta 2023, muestran un aumento alarmante en los últimos años. Las especies de ballenas afectadas incluyen la ballena fin, la ballena jorobada, la ballena azul y la ballena sei. Asimismo, el Dr. Frederick Alexander Toro Cortes, autor principal de la investigación destaca que es probable que los datos disponibles no reflejen la verdadera dimensión del problema. Esto se debe a que muchos cadáveres no se registran. Por otra parte, el estudio señala que las colisiones aumentan entre enero y mayo. En consecuencia, se están impulsando medidas para mitigar este impacto en el Océano Pacífico. De igual manera, se busca proteger a estos cetáceos en Chile. Sumado a esto, la Dra. Susannah Janet Buchan ha determinado que "el océano se ha vuelto una verdadera carretera de alto tránsito".
Un equipo multidisciplinario de 22 expertos ha puesto de manifiesto una preocupante realidad sobre la
conservación marina en
Chile. Este grupo incluye médicos veterinarios, biólogos marinos, oceanógrafos y tomadores de decisiones, quienes aunaron esfuerzos para analizar datos de los últimos 52 años. El estudio, publicado en la revista Marine Policy, identifica a
Chile como el país con la mayor tasa de
mortalidad de ballenas por
colisiones con embarcaciones a nivel mundial desde 2013.
Investigadores chilenos de diversas instituciones académicas y ONGs participaron activamente en la recopilación y análisis de datos de
varamiento de
cetáceos en el
Océano Pacífico. Entre ellos, destaca el Dr. Frederick Toro, médico veterinario de la
ONG Panthalassa y académico de la
Universidad Santo Tomás, autor principal de la investigación. Adicionalmente, la Dra. Susannah Buchan, oceanógrafa del
COPAS Coastal y
CEAZA, es coautora del estudio. Ambos enfatizan la necesidad de implementar medidas de mitigación ante el aumento del
tráfico marítimo. Asimismo, el Dr. Dr. Luis Bedriñana,, investigador del
Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la
Universidad Austral de Chile (UACh), destaca la importancia de considerar estos hallazgos para implementar medidas de manejo y mitigación, especialmente en las regiones más críticas.
La mortalidad de cetáceos por colisiones con embarcaciones en Chile es un fenómeno que se extiende a lo largo de su extensa costa de 6.000 kilómetros, afectando diversos ecosistemas marinos. De acuerdo con un estudio científico publicado en Marine Policy, las colisiones se distribuyen desde la región de Magallanes en el extremo sur, que presenta el 21 % de los casos, hasta la región de Antofagasta en el norte, con un 13 %. Los Lagos, Valparaíso y Coquimbo también se identifican como áreas de riesgo. Cabe destacar que, si bien las colisiones ocurren durante todo el año, se intensifican entre enero y mayo, coincidiendo con la migración de diversas especies de ballenas en busca de alimento a lo largo de la costa chilena. En consecuencia, es crucial implementar medidas de conservación y mitigación en estas áreas de alto tráfico marítimo para proteger a los cetáceos que habitan y transitan por el Océano Pacífico.
El análisis de datos de varamientos de cetáceos en Chile revela patrones temporales significativos en la mortalidad de ballenas por colisiones con embarcaciones. La presente investigación científica analizó datos de 52 años (1972-2023), identificando que, si bien las colisiones ocurren a lo largo de todo el año, su incidencia aumenta significativamente entre enero y mayo. Este período coincide con el verano y el otoño austral, cuando varias especies de ballenas migran a las costas chilenas en busca de alimento, incrementando su exposición al tráfico marítimo. Además, desde 2013, cuando se empezaron a realizar necropsias de forma sistemática, se ha registrado un promedio de 5 muertes anuales. En consecuencia, se necesita con urgencia medidas de conservación que se enfoquen en los meses críticos para la protección de estos cetáceos en el Océano Pacífico.
La problemática de la
mortalidad de ballenas por
colisiones con embarcaciones en
Chile reviste una gran importancia debido a sus múltiples consecuencias ecológicas y de
conservación. Esta
investigación revela que
Chile lidera a nivel mundial en este tipo de incidentes, lo cual genera preocupación sobre el estado de las poblaciones de
cetáceos que habitan y migran por el
Océano Pacífico suroriental. La pérdida de individuos, especialmente de especies como la
ballena fin, la
ballena jorobada, la
ballena azul y la
ballena sei, que ya se encuentran en
categorías de amenaza , puede tener efectos negativos en la estructura y función de los ecosistemas marinos. Por consiguiente, abordar esta problemática es crucial para garantizar la
conservación de la biodiversidad marina y el cumplimiento de los compromisos internacionales de protección de especies..
El objetivo final de esta investigación es disminuir la mortalidad de grandes cetáceos provocada por las colisiones con embarcaciones en Chile. Para lograr esto, el estudio científico busca caracterizar la distribución espacial del riesgo de colisiones y, a partir de ello, generar recomendaciones para mitigar este riesgo. Asimismo, la investigación se propone a) identificar áreas de alto riesgo y b) promover la implementación de medidas de gestión, tales como modificaciones en las rutas marítimas y restricciones de velocidad para las embarcaciones. De manera complementaria, se pretende llenar los vacíos de conocimiento existentes en la materia, ya que, como señalan los autores, Chile ha sido identificado como un área de alto riesgo que ha sido poco estudiada. En consecuencia, los resultados de este trabajo académico podrían ser considerados para implementar medidas de manejo y mitigación, especialmente en aquellas regiones donde la situación parece ser más crítica, tal como indica el Dr. Luis Bedriñana, "Este estudio se suma a otros recientes que hemos levantado durante los últimos años para determinar las áreas más importantes para la conservación de los cetáceos, los procesos que hacen de estas áreas importantes y las amenazas que se ciernen sobre estas especies. Espero que estos trabajos sean considerados prontamente para implementar medidas de manejo y mitigación, especialmente en aquellas regiones donde la situación parece ser más crítica".
La
investigación científica sobre
colisiones de
ballenas en
Chile empleó una metodología exhaustiva que combinó la recopilación de datos históricos con el análisis espacial y temporal. En primer lugar, se compiló una base de datos nacional de
varamientos de grandes
cetáceos desde enero de 1972 hasta septiembre de 2023, utilizando información proveniente del
Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) y de diversas ONGs. Además, se analizaron los patrones de
tráfico marítimo en las costas chilenas para identificar áreas de alto riesgo de
colisión. Asimismo, se realizaron
necropsias sistemáticas a partir de 2013 para determinar las causas de muerte de las
ballenas varadas. El análisis de datos incluyó la
i) identificación de especies más afectadas,
ii)la distribución geográfica de los incidentes y
iii) su relación con la actividad marítima. De igual manera, se compararon las tasas de
mortalidad por colisión en
Chile con las de otros países para evaluar la magnitud del problema a nivel global.
Los expertos en conservación marina han expresado gran preocupación ante la creciente mortalidad de ballenas por colisiones con embarcaciones en Chile, identificando al país como líder mundial en este tipo de incidentes durante la última década. De acuerdo con el Dr. Frederick Toro, autor principal del estudio "estas cifras probablemente subestiman la magnitud del problema, ya que muchos cadáveres nunca llegan a varar en nuestras playas y a ser registradas, debido a las dificultades para realizar necropsias en áreas remotas". Por otro lado, la Dra. Susannah Buchan, oceanógrafa del COPAS Coastal y coautora del estudio, advierte que "esta investigación nos muestra que seguimos matando a las ballenas porque el océano se ha vuelto una verdadera carretera de alto tránsito para todo el comercio que hacemos". A su vez aclara que "Somos conscientes que ninguna embarcación mata a una ballena porque quiere, son accidentes. Entonces, aquí nuestro propósito no es andar como apuntando del dedo, sino que hay una serie de cosas de planificación que se puede hacer para reducir este riesgo" Asimismo, el Dr. Luis Bedriñana, investigador del Centro IDEAL de la Universidad Austral de Chile, enfatiza la necesidad de implementar medidas de manejo y mitigación en las regiones más afectadas. En adición, los investigadores instan a la planificación de rutas marítimas y la reducción de la velocidad de las embarcaciones como estrategias clave para disminuir el riesgo de colisiones. Cabe destacar que el estudio científico revela que las colisiones son más frecuentes entre enero y mayo, coincidiendo con la migración de diversas especies de cetáceos en busca de alimento en las costas chilenas. Sumado a esto, se ha identificado que la ballena fin es la especie más afectada, seguida por la ballena jorobada, la ballena azul y la ballena sei.
En resumen, este trabajo científico destaca la crítica situación de la mortalidad de ballenas por colisiones con embarcaciones en Chile, posicionándolo como el país con la tasa más alta a nivel mundial en la última década. La presente investigación recopiló datos de varamientos durante 52 años, identificando que el 28 % de las muertes de cetáceos se debieron a colisiones, afectando principalmente a la ballena fin, ballena jorobada, ballena azul y ballena sei. Además, el estudio subraya la necesidad de implementar medidas urgentes, como el establecimiento de Zonas de Alto Riesgo y la modificación de rutas marítimas. Asimismo, la Dra. Susannah Buchan reflexiona sobre la persistencia de la mortalidad de ballenas, el estudio concluye que, al convertir los océanos en vías de alto tránsito comercial, estamos contribuyendo a la muerte de ballenas. Por consiguiente, se requiere un enfoque multidisciplinario que combine la investigación científica, la conservación y la gestión del tráfico marítimo para proteger a estas especies marinas en el Océano Pacífico.