Insectos: Bioindicadores Agua Urbana

AICA
Autor
Arturo Rubio-Torres
Fecha del artículo
February 24, 2025
Dra. Amanda Huerta Fuentes

Un reciente artículo científico revela un método esencial para el análisis ambiental, empleando Insectos acuáticos como bioindicadores de la calidad del agua. La investigación, liderada por académicos chilenos, se centra en los ecosistemas lénticos de la Región Metropolitana, detectando contaminación en humedales urbanos. El estudio analiza ensambles de familias de insectos y evalúa la calidad del agua mediante variables fisicoquímicas, aportando datos significativos al monitoreo biológico. Además, contribuye a una comprensión más profunda de la ecología acuática y refuerza la conservación ambiental, estableciendo nuevas aproximaciones al manejo sostenible de estos ecosistemas. Publicado en la revista indexada Insects, este trabajo destaca la sensibilidad de los insectos a la polución y subraya la importancia de su diversidad en el análisis científico. No obstante, la investigación pone de manifiesto la necesidad de profundizar en el estudio de estos ecosistemas y enriquece las normativas existentes. Entre sus hallazgos, se evidenció la utilidad de los insectos como centinelas y se registró por primera vez la calidad del agua en el Tranque Chada. A pesar de la complejidad en la dinámica poblacional de estos organismos, que depende directamente del estado de salud de las aguas, el estudio impulsa futuras investigaciones en el área.
Una reciente investigación científica llevada a cabo por académicos chilenos de la Universidad de Chile, en colaboración con la Policía de Investigaciones de Chile, PDI, ha establecido el rol crucial de los insectos acuáticos como bioindicadores de la calidad del agua en humedales urbanos y otros ecosistemas lénticos de la Región Metropolitana. Este artículo científico, detalla cómo el análisis de ensambles de familias de insectos, tales como Corixidae (Hemiptera), Chironomidae (Diptera) y Baetidae (Ephemeroptera), permite inferir el grado de contaminación acuática de estos cuerpos de agua. Es así cómo se evaluó el estado de salud de cuerpos de agua lénticos urbanos en la Región Metropolitana, con fines de conservación, mediante el análisis de ensambles de familias de insectos acuáticos y su relación con variables fisicoquímicas. De esta manera, la investigación aporta una valiosa herramienta para el monitoreo biológico y la comprensión de la ecología acuática en estos sensibles entornos, ofreciendo nuevas perspectivas para la conservación ambiental en Chile.
La presente investigación científica, cuyo objetivo primordial reside en la evaluación de la calidad del agua en humedales urbanos y otros ecosistemas lénticos de Chile central mediante el uso de insectos acuáticos como bioindicadores, fue concebida y ejecutada por un equipo multidisciplinario de profesionales con sólidas trayectorias en la academia y la investigación. La figura central en este esfuerzo es la Dra. Amanda Huerta Fuentes, una reconocida científica chilena y experta en entomología forestal, quien se desempeña como profesora asociada y directora del Laboratorio de Entomología Forestal en la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile. Su liderazgo académico y profundo conocimiento en ecología acuática e insectos resultaron esenciales para la articulación de la metodología y el análisis de los resultados plasmados en este artículo de investigación científica, publicado en una revista indexada. En una colaboración sinérgica, el investigador Álvaro Palma Muñoz, perito en Ecología de la Sección de Ecología y medio ambiente del LACRIM Central de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), aportó su experticia en el ámbito de la contaminación acuática y el monitoreo biológico desde una perspectiva forense. Complementando esta colaboración, los entonces graduados del programa de Magíster en Áreas Silvestres y Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, Sebastián Rodríguez Tobar y Francisco Vicencio Landeros, desempeñaron un rol crucial en las etapas de muestreo, identificación de especímenes y análisis estadístico, contribuyendo significativamente a la solidez de esta publicación científica que busca fortalecer el uso de indicadores biológicos en la conservación ambiental. La sinergia entre la rigurosidad de la investigación científica académica y la experiencia práctica en el análisis de la polución del agua por parte de la PDI, bajo la dirección de investigadores chilenos dedicados a la productividad científica, confiere un valor distintivo a este estudio.
La investigación científica sobre el rol de los insectos acuáticos como bioindicadores de la calidad del agua se llevó a cabo en diversos ecosistemas lénticos ubicados en la Región Metropolitana de Chile central. Específicamente, el estudio se centró en tres cuerpos de agua urbanos de particular relevancia ecológica y social: el humedal de Batuco, la Laguna Carén, y el Tranque Chada. Tal como se explicita en el artículo científico publicado en Insects, Los autores declaran que: "Las evaluaciones se realizaron en paralelo en cuatro estaciones de muestreo de tres cuerpos de agua (Humedal Batuco, Laguna Carén y Embalse Chada) en una serie de 2-3 años, primavera (2015, 2017 y 2018) y otoño (2016 y 2018), con tres réplicas.". El humedal de Batuco, reconocido por su biodiversidad y declarado Santuario de la Naturaleza, representa un ecosistema clave dentro de los humedales urbanos. Por su parte, la Laguna Carén, inserta en el "Parque Carén" de la Universidad de Chile, ha experimentado eventos de contaminación acuática de origen agroindustrial. Finalmente, el Tranque Chada, ubicado en la comuna de Paine, es un cuerpo de agua artificial con una función primordial en el suministro para la agricultura local. La selección de estos tres ecosistemas lénticos permitió a los investigadores chilenos analizar la respuesta de los insectos acuáticos a diferentes grados y tipos de polución del agua dentro del contexto de la conservación ambiental en la zona central de Chile, contribuyendo significativamente al monitoreo biológico en estos sensibles entornos.
La presente investigación científica, que subraya la utilidad de los insectos acuáticos como bioindicadores de la calidad del agua en diversos ecosistemas lénticos de Chile central, se desarrolló a lo largo de varios años, culminando en su reciente publicación científica en octubre de 2024. Tal como se detalla en la sección de metodología del artículo de investigación científica, el muestreo se realizó en dos temporadas y en una serie de tres y dos años, primavera (2015, 2017 y 2018) y otoño (2016 y 2018). Esta exhaustiva recolección de datos permitió a los investigadores chilenos evaluar las dinámicas de las poblaciones de insectos acuáticos y su correlación con variables fisicoquímicas a lo largo del tiempo en humedales urbanos como el de Batuco, la Laguna Carén y el Tranque Chada. Este enfoque longitudinal resulta fundamental para comprender la respuesta de estos bioindicadores a las variaciones ambientales y los impactos de la contaminación acuática, fortaleciendo así la validez de sus conclusiones para la conservación ambiental y futuras investigaciones en ecología acuática.
La relevancia de esta investigación científica radica en su contribución fundamental al campo de la ecología acuática y la conservación ambiental en Chile central. Al emplear insectos acuáticos como bioindicadores, el estudio aborda una limitación crítica de las normativas actuales de calidad del agua, las cuales se basan "escasamente [en variables] biológicas" al decir de la Dra. Amanda Huerta Fuentes. Esta aproximación ofrece una herramienta robusta para el monitoreo biológico de ecosistemas lénticos y humedales urbanos, permitiendo una detección más integral de la contaminación acuática. Como señalan los autores en su artículo científico publicado en una revista indexada, "Dada la diversidad y complejidad de los ecosistemas, los estudios deberían profundizar en los humedales para establecer métodos que contribuyan a determinar la calidad del agua, utilizando familias de insectos como bioindicadores y variables fisicoquímicas.". Huerta Fuentes destaca la capacidad de estos organismos para reflejar el "estado de conservación y el grado de perturbación de un ecosistema" debido a su diversidad, fidelidad ecológica y sensibilidad, los posiciona como elementos clave para comprender los impactos de la polución del agua y orientar estrategias efectivas de conservación. Este trabajo fomenta la productividad científica en el ámbito de la academia chilena y sienta precedentes importantes para futuras investigaciones que busquen integrar indicadores biológicos en la evaluación y gestión de los recursos hídricos en Chile.
El objetivo fundamental de esta investigación científica reside en avanzar en la comprensión y la gestión de la calidad del agua en los ecosistemas lénticos de Chile central mediante la incorporación de los insectos acuáticos como bioindicadores. El estudio persigue complementar las metodologías tradicionales basadas en variables fisicoquímicas con el monitoreo biológico, reconociendo la capacidad intrínseca de estos organismos para reflejar el impacto de la contaminación acuática. En última instancia, esta investigación busca proporcionar a la academia chilena y a los responsables de la conservación ambiental una herramienta más holística y sensible para evaluar la salud de los humedales urbanos y otros cuerpos de agua, contribuyendo así a la protección de estos valiosos ecosistemas y a la productividad científica en el campo de la ecología acuática. Además, en casos específicos como el del Tranque Chada, la investigación científica tuvo el propósito de establecer el primer registro de calidad del agua, sentando las bases para futuras evaluaciones.
La investigación científica se llevó a cabo mediante un diseño experimental que contempló el muestreo de insectos acuáticos en tres ecosistemas lénticos urbanos de la Región Metropolitana de Chile: el humedal de Batuco, la laguna Carén y el tranque Chada. En cada uno de estos cuerpos de agua, se seleccionaron cuatro estaciones de toma de muestras representativas de su diversidad. El proceso de recolección se realizó en dos temporadas (primavera y otoño) durante un periodo de dos a tres años, obteniéndose tres réplicas de muestras por estación en cada toma de muestras. Los insectos recolectados con un recipiente de 1 L fueron preservados en etanol al 70 % y posteriormente identificados a nivel de familia en el Laboratorio de Entomología Forestal de la Universidad de Chile, utilizando claves taxonómicas actualizadas. Paralelamente, se midieron in situ variables fisicoquímicas del agua y se realizaron análisis químicos de laboratorio para determinar la calidad del agua según los estándares chilenos vigentes. Para el análisis de datos, se emplearon pruebas no paramétricas para comparar la abundancia y riqueza de las familias de insectos, y se aplicó un Análisis de Correspondencia Canónica (CCA) para relacionar las comunidades de insectos con las variables fisicoquímicas. Adicionalmente, se calcularon índices bióticos como el FBI, BMWP y SIGNAL, adaptados para Chile, con el fin de categorizar el estado de salud de los cuerpos de agua basándose en la composición y abundancia de los insectos acuáticos. Como los autores señalan, "el muestreo se realizó sumergiendo un recipiente de polipropileno estéril de 1 L (8 cm de diámetro, 20 cm de longitud) con tapa sellable para muestrear cuantitativamente un área conocida en el cuerpo de agua....".
Los autores de este estudio destacan la relevancia de su investigación tanto para el ámbito académico como para la conservación ambiental. La Dra. Amanda Huerta Fuentes, académica de la Universidad de Chile, enfatiza que "este estudio aborda una de las principales preocupaciones de la sociedad ante la crisis climática y ecológica: el impacto sobre los recursos hídricos". Sus palabras reflejan la urgencia de comprender y mitigar la contaminación en humedales urbanos y otros ecosistemas acuáticos en Chile. Por su parte, el investigador Álvaro Palma Muñoz subraya la importancia de este trabajo para la comunidad científica y la preservación de estos ecosistemas frágiles. A su vez, el magíster Sebastián Rodríguez Tobar destaca el papel de ciertas familias de insectos acuáticos, como Corixidae y Chironomidae, como bioindicadores de la calidad del agua. Según explica, "algunas especies pueden asociarse a aguas de mejor calidad, mientras que otras, como ciertos representantes de Chironomidae (Diptera), podrían indicar condiciones más degradadas, reflejando el estado de conservación de ecosistemas sensibles como la Laguna Carén (Pudahuel) y el Humedal de Batuco (Lampa), incluidos en el estudio". Las opiniones de estos especialistas refuerzan el valor del monitoreo biológico con insectos acuáticos como una herramienta efectiva para evaluar la salud de los ecosistemas y potenciar la investigación en ecología acuática
En el futuro, la investigación en ecología acuática deberá ahondar en la compleja dinámica de los humedales urbanos y otros ecosistemas lénticos de Chile, conforme lo indican los resultados de este estudio publicado en una revista científica indexada. Es fundamental que los investigadores chilenos desarrollen estudios de largo plazo que permitan analizar la variabilidad temporal de las comunidades de insectos acuáticos y su vínculo con las características fisicoquímicas del agua a lo largo de distintas estaciones del año. La Dra. Amanda Huerta Fuentes y sus colegas enfatizan que, dada la "diversidad y complejidad de ecosistemas, los estudios deberían profundizar en humedales para establecer métodos que contribuyan a determinar calidad de agua, usando insectos como bioindicadores y variables fisicoquímicas". Esto implica la necesidad de desarrollar metodologías de monitoreo biológico estandarizadas y adaptadas a las particularidades de los ecosistemas lénticos de Chile, complementando los enfoques tradicionales basados principalmente en parámetros fisicoquímicos. Futuras líneas de investigación podrían explorar la sensibilidad de taxones específicos de insectos a diferentes tipos de contaminación acuática, contribuyendo así a una evaluación más precisa de la calidad del agua y al diseño de estrategias efectivas de conservación ambiental. Asimismo, la academia tiene un rol fundamental en fomentar la productividad científica en esta área, impulsando nuevas publicaciones científicas que amplíen el conocimiento sobre el uso de insectos acuáticos como bioindicadores en el contexto de la conservación.
En conclusión, este artículo científico representa una contribución significativa a la ecología acuática de Chile, demostrando la utilidad de los insectos acuáticos como bioindicadores para la evaluación de la calidad del agua en humedales urbanos y otros ecosistemas lénticos de la Región Metropolitana. Los hallazgos sobre familias como Corixidae, Chironomidae y Baetidae, evaluadas en la Laguna Carén, Tranque Chada y el humedal de Batuco, enriquecen la base de conocimiento para el monitoreo biológico. La integración de ensambles de insectos con variables fisicoquímicas subraya la necesidad de complementar los enfoques tradicionales, tal como lo menciona la Dra. Amanda Huerta Fuentes: "dada su gran diversidad, fidelidad ecológica, sensibilidad, fácil manipulación y ciclos de vida cortos", los insectos ofrecen una perspectiva valiosa sobre el estado de salud de estos ecosistemas. La primera documentación de la calidad del agua del Tranque Chada resalta la aplicabilidad de esta investigación científica para la conservación ambiental. De cara al futuro, es crucial que la academia y los investigadores chilenos profundicen en estudios a largo plazo que consideren la complejidad dinámica de estos sistemas, como sugieren los autores: "dada la diversidad y complejidad de ecosistemas, los estudios deberían profundizar en humedales para establecer métodos que contribuyan a determinar calidad de agua, usando insectos como bioindicadores y variables fisicoquímicas". Esta línea de trabajo fomentará la productividad científica y la publicación científica en el área, fortaleciendo las estrategias de gestión y conservación de nuestros valiosos recursos hídricos.

EQUIPO DE INVESTIGADORES

AUTORES INSTITUCION
Mg. Sebastián Rodríguez Tobar Departamento de Silvicultura y Conservación de la Naturaleza, Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza, Universidad de Chile
Dra. Amanda Huerta Fuentes Departamento de Silvicultura y Conservación de la Naturaleza, Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza, Universidad de Chile
Ing. Álvaro Palma Muñoz Laboratorio de Criminalística Central, Policía de Investigaciones de Chile
Mg. Francisco Vicencio Landeros Departamento de Silvicultura y Conservación de la Naturaleza, Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza, Universidad de Chile
Jaime E Araya Independent Researcher
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