
Dra Marisol Cisternas Olmedo <===> Fotografía: UMayor
Polifenoles de murtilla para tratar la enfermedad de Huntington
Impacto de Ugni molinae en la neurodegeneración y la microbiota
Estudio revela que los polifenoles de la murtilla (o murta) protegen el cerebro e intestino en modelos de Huntington, reduciendo agregados proteicos y neuroinflamación. Esta investigación, liderada por la Universidad Mayor, utilizó el ETE 19–1 (extracto de murta) rico en polifenoles derivado del fruto endémico chileno Ugni molinae. A través de modelos preclínicos, se demostró que el tratamiento no solo disminuye la acumulación de la proteína huntingtina mutante en el estriado, sino que también mitiga la activación de la microglía y mejora significativamente las capacidades motoras. La relevancia de este hallazgo radica en su enfoque integral, abordando simultáneamente la disfunción neuronal y las patologías periféricas, como la inflamación intestinal y la pérdida de biodiversidad en la microbiota, que son características debilitantes en pacientes con esta afección neurodegenerativa.
Científicos han descubierto que el extracto de murta, denominado ETE 19–1, posee propiedades terapéuticas significativas para ralentizar la progresión de la Enfermedad de Huntington en modelos preclínicos. Este trastorno hereditario es causado por una expansión de tripletes CAG en el gen IT-15, lo que genera una proteína huntingtina mutante (mHtt) que se agrega de forma tóxica en las neuronas, provocando disfunción y muerte celular. El estudio determinó que la administración de polifenoles de murtilla reduce estos agregados de mHtt en el cerebro, específicamente en la región del estriado, la zona más vulnerable al daño en esta patología. Además, se observó una reducción notable en la neuroinflamación mediada por la microglía1, células del sistema inmune cerebral que suelen activarse de forma crónica ante la presencia de la proteína mutante. Estos efectos protectores se tradujeron en una mejora tangible de las habilidades motoras, evaluadas mediante pruebas de rotarod en los modelos experimentales de ratones R6/2.
La investigación fue liderada por la Dra. Marisol Cisternas-Olmedo, experta en Neurobiología de la Universidad Mayor, junto a un equipo multidisciplinario de científicos chilenos. Entre los colaboradores destacan investigadores como Valentina Paz Urra-Alvarez, Tomás J. Huerta y Dr. René Luis Vidal Gómez, este último responsable del financiamiento principal a través del proyecto Fondecyt 1230980. El estudio también contó con el apoyo del programa FONDAP y de instituciones como la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, donde se resguardan muestras del genotipo 19-1 de la murta. Además de la academia, la Dra. Cisternas impulsa la iniciativa "Ciencia Viva", que busca conectar estos hallazgos científicos rigurosos con la comunidad general para valorizar el patrimonio natural chileno. La publicación internacional de los resultados en la revista especializada Experimental Neurology valida el rigor metodológico y la relevancia académica del trabajo realizado por este grupo de expertos.
El desarrollo experimental y análisis de esta investigación se llevó a cabo principalmente en las instalaciones de la Universidad Mayor en Santiago de Chile. No obstante, el origen del material biológico fundamental se sitúa en el sur del país, específicamente en la estación experimental del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA Carillanca) en Tranapuente, Temuco. Fue en esta zona donde se recolectaron los frutos de murtilla (Ugni molinae) de la variedad Red Pearl utilizados para generar el extracto polifenólico ETE 19–1. El estudio destaca la importancia geográfica de la murtilla, un arbusto silvestre siempreverde distribuido ampliamente en la zona centro-sur de Chile y valorado ancestralmente por los pueblos originarios por sus propiedades medicinales. Esta conexión entre el laboratorio académico y el territorio natural chileno subraya el potencial del país para desarrollar soluciones biomédicas basadas en su propia biodiversidad endémica, integrando el conocimiento científico con los recursos locales.
La fase intensiva de la investigación se extendió entre los años 2021 y 2024, periodo durante el cual se administraron los extractos y se evaluaron los resultados en modelos preclínicos. Los frutos utilizados para el estudio fueron recolectados inicialmente en abril de 2016 y procesados mediante técnicas de liofilización para preservar sus compuestos activos antes de la extracción. El artículo científico que detalla estos hallazgos, titulado "Neuroprotective and gut health benefits of Ugni molinae in preclinical Huntington's disease models", fue publicado oficialmente en el volumen 393 de la revista Experimental Neurology en noviembre de 2025 (disponible en línea desde el 31 Julio 2025). Además, en octubre de 2025, se realizó la divulgación de estos resultados a través de medios especializados, destacando la actualidad y relevancia del descubrimiento para la comunidad médica y científica. La cronología de este trabajo refleja un proceso de años de validación científica, desde la caracterización química inicial de la planta hasta la comprobación de sus efectos biológicos integrales.
La relevancia de este estudio es fundamental dado que la enfermedad de Huntington carece actualmente de una cura o tratamientos que detengan su progresión degenerativa. Tradicionalmente, la investigación se ha centrado casi exclusivamente en el daño cerebral, pero este trabajo adopta un enfoque innovador al abordar el "eje intestino-cerebro". Se ha evidenciado que los pacientes con Huntington sufren de inflamación intestinal y disbiosis mucho antes de manifestar los síntomas motores clásicos, lo que sugiere que el intestino juega un rol crítico en la patogénesis. Al demostrar que la murta puede reducir la fibrosis intestinal e incrementar la diversidad de la microbiota, la investigación ofrece una estrategia terapéutica integral. Además, posiciona a los productos naturales ricos en polifenoles como agentes capaces de mitigar el estrés oxidativo y la inflamación sistémica, factores clave en la neurodegeneración. Este hallazgo cambia el paradigma del tratamiento, sugiriendo que intervenir la salud digestiva puede proteger directamente la función neuronal.
El objetivo primordial de esta investigación es encontrar nuevas vías para retrasar la aparición de síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por la enfermedad de Huntington. Al utilizar extractos de murtilla, se busca desarrollar una intervención que actúe en las etapas tempranas de la patología, protegiendo tanto el sistema nervioso central como la integridad del tracto gastrointestinal. La mejora observada en la diversidad microbiana es esencial para mantener la barrera intestinal y regular el metabolismo energético, aspectos que suelen estar gravemente alterados en estos pacientes. Asimismo, se pretende revalorizar la murta como un recurso biomédico de alto valor, fomentando la creación de puentes entre la investigación académica avanzada y las aplicaciones prácticas en la salud pública. En última instancia, estos hallazgos sirven como base científica sólida para el diseño de futuros ensayos clínicos que evalúen la seguridad y eficacia de compuestos derivados de la flora chilena en humanos con trastornos neurodegenerativos.
Para llegar a estos resultados, el equipo utilizó modelos de ratones R6/2, que replican fielmente aspectos de la enfermedad de Huntington humana. Los investigadores administraron oralmente el extracto ETE 19–1, caracterizado previamente por su alta concentración de polifenoles y capacidad antioxidante superior a la de otros frutos como el arándano o la frambuesa. Se realizaron pruebas de comportamiento motor, específicamente el test de rotarod, para cuantificar la recuperación funcional de los sujetos tratados en comparación con los grupos de control. A nivel microscópico y molecular, se analizaron tejidos cerebrales para medir la densidad de los agregados de proteína huntingtina mutante y el estado de activación de las células de la microglía. En paralelo, se examinaron secciones del intestino para evaluar la presencia de colágeno, marcador de fibrosis, y se secuenció el material genético de la microbiota para medir los cambios en la biodiversidad bacteriana tras el tratamiento con polifenoles de murtilla.
La Dra. Marisol Cisternas destaca que los resultados obtenidos son sumamente prometedores, sugiriendo que los polifenoles presentes en la murta contribuyen a proteger frente a procesos patológicos complejos de la enfermedad. Según la investigadora, Marisol Cisternas: "La murtilla no solo forma parte de nuestro patrimonio natural, sino que ha sido utilizada por siglos por los pueblos originarios del sur por sus propiedades antiinflamatorias". Esta visión es respaldada por la literatura científica citada en el estudio, que reconoce a los polifenoles como potentes inhibidores de la agregación proteica y moduladores de la respuesta inmune tanto en el cerebro como en el colon. Los expertos subrayan que la capacidad de estos compuestos naturales para influir en la producción de ácidos grasos de cadena corta y mejorar la arquitectura de la mucosa intestinal es vital para la homeostasis sistémica. Además, el equipo recalca la importancia de realizar investigaciones con rigor científico para transformar el conocimiento tradicional sobre productos naturales en aplicaciones biomédicas validadas y seguras.
Tras el éxito en los modelos preclínicos, el siguiente paso crítico es profundizar en los mecanismos moleculares exactos por los cuales el extracto ETE 19–1 ejerce su acción neuroprotectora y antiinflamatoria. Los investigadores señalan la necesidad de realizar estudios adicionales para determinar cómo los metabolitos de los polifenoles atraviesan la barrera hematoencefálica y cómo interactúan con las vías de señalización celular como el NF-κB. Asimismo, se abre el camino para explorar el potencial de la murta en otras enfermedades neurodegenerativas relacionadas, como el Alzheimer o el Parkinson, que también presentan componentes de agregación proteica e inflamación. El objetivo a largo plazo es avanzar hacia fases de experimentación clínica con humanos, lo que requiere estandarizar la producción del extracto y asegurar su estabilidad farmacológica. La Dra. Cisternas también continuará promoviendo la valorización de los recursos naturales chilenos a través de iniciativas de divulgación, buscando atraer mayor interés y financiamiento para la ciencia traslacional basada en la biodiversidad local.
En conclusión, el estudio de la murtilla representa un avance significativo en la búsqueda de terapias complementarias para la Enfermedad de Huntington, destacando el rol crucial del eje intestino-cerebro. La evidencia demuestra que el extracto ETE 19–1 no solo mejora la función motora y reduce la carga tóxica de proteínas en el cerebro, sino que restaura la salud intestinal y la diversidad de la microbiota. Estos hallazgos no solo tienen implicaciones médicas, sino que también refuerzan la importancia de conservar y estudiar la flora endémica de Chile como una fuente inagotable de moléculas con potencial biomédico. Al integrar el rigor académico con el conocimiento del patrimonio natural, la ciencia chilena ofrece una nueva esperanza para pacientes que hoy no cuentan con alternativas efectivas. La perspectiva futura es optimista, sugiriendo que la nutrición avanzada y los compuestos bioactivos de origen natural serán pilares fundamentales en el tratamiento integral de las patologías crónicas y neurodegenerativas en el siglo XXI.
Equipo Investigadores
Marisol Cisternas-Olmedo
- Center for Integrative Biology, Universidad Mayor
- Center for Geroscience, Brain Health and Metabolism
Valentina Urra-Alvarez
- Center for Integrative Biology, Universidad Mayor
- Center for Geroscience, Brain Health and Metabolism
Tomás J. Huerta
- Center for Integrative Biology, Universidad Mayor
- Center for Geroscience, Brain Health and Metabolism
Valentina Urbina-Muñoz
- Center for Integrative Biology, Universidad Mayor
- Center for Geroscience, Brain Health and Metabolism
Barbara Saavedra
- Center for Integrative Biology, Universidad Mayor
- Center for Geroscience, Brain Health and Metabolism
Ivania Valdés
- Departamento de enfermedades Respiratorias, Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica
Erick Riquelme
Departamento de enfermedades Respiratorias, Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica
Mauricio Saez
- Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad Católica de Temuco, Temuco
Rodrigo Pérez-Arancibia
- Escuela de Química y Farmacia, Facultad de Ciencias, Universidad San Sebastián
Carla Delporte
- Escuela de Química y Farmacia, Facultad de Ciencias, Universidad San Sebastián
René L. Vidal
- Center for Integrative Biology, Universidad Mayor
- Center for Geroscience, Brain Health and Metabolism
- Escuela de Biotecnología, Universidad Mayor
Notas a pie de página
- [1] Las microglías, microgliales o células de Hortega son células neurogliales del tejido nervioso con capacidad fagocitaria y de soporte, que forman el sistema inmunitario del sistema nervioso central (SNC) y que constituyen aproximadamente el 10 % de las células del cerebro. Wikipedia | ↩ Volver ↑↑
