Estudio en Magallanes revela que Lagenorhynchus australis altera su patrón de actividad por la expansión portuaria
El delfín austral (Lagenorhynchus australis), un odontoceto de banda estrecha y alta frecuencia (NBHF) endémico del Cono Sur de América, está modificando su patrón de actividad dieléctrico en el Estrecho de Magallanes como respuesta directa a la intensa perturbación generada por el tráfico marítimo y la actividad portuaria. Científicos evidenciaron, mediante el monitoreo acústico pasivo a largo plazo (PAM), que en zonas con alta densidad de embarcaciones —como Punta Arenas— la actividad acústica es significativamente 2.3 veces mayor durante la noche que durante el día. Este cambio conductual sugiere que la especie está exhibiendo un comportamiento de evitación ante los barcos en movimiento, limitando su presencia diurna en hábitats críticos, lo que subraya la necesidad de implementar urgentemente regulaciones y medidas de conservación marina focalizadas.
El estudio, basado en el acoplamiento de la vigilancia visual y la bioacústica de alta resolución, determinó que el delfín austral está exhibiendo una clara evitación espacial y temporal del ruido antropogénico. En el punto de control cercano a Punta Arenas, se registraron menos detecciones acústicas y visuales durante las horas de luz, indicando que los cetáceos evitan activamente el sector cuando las embarcaciones están en tránsito. Por el contrario, la actividad acústica se disparó durante la noche, coincidiendo con el momento en que los barcos permanecen detenidos en el muelle. Esta alteración en el uso de hábitat no se observó en sitios de bajo tránsito naval, como el Canal Beagle, donde los delfines se desplazan sin restricciones de hora.
Esta investigación internacional fue liderada por el Dr. Franck Malige del International Center of Artificial Intelligence in Natural Acoustics (CIAN) y la Universidad de Toulon, Francia. La colaboración involucró a múltiples instituciones y científicos, destacando la participación de Dra. Julie Patris y Dr. Hervé Glotin (CIAN/Toulon University). La contribución fundamental desde Chile provino de la Asociación de Investigadores del Museo de Historia Natural Río Seco, con investigadores como Benjamín Cáceres Murrie, Jonathan Poblete, Monserrat Saravia, y Constanza Alarcón-Vera. Además, el Dr. Diego Filún Hernández, proveniente del Instituto Alfred Wegener (AWI) de Alemania y del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh), jugó un papel crucial en el estudio de la ecología de cetáceos en la región. Este equipo multidisciplinario combinó experticia en inteligencia artificial para el procesamiento de espectrogramas y metodologías de campo en la compleja geografía de la Patagonia.
La investigación se centró en el vasto y desafiante Estrecho de Magallanes, una región ecológica diversa pero cada vez más afectada por la expansión antropogénica. El monitoreo acústico preliminar se llevó a cabo en varios puntos estratégicos. La campaña de monitoreo visual y acústico se implementó en una pequeña bahía al norte del faro San Isidro, aproximadamente 60 km al sur de Punta Arenas. Esta ubicación es típicamente un hábitat clave para el delfín austral. Sin embargo, los resultados cruciales sobre la evitación del tráfico se obtuvieron mediante la comparación de datos de San Isidro y, en particular, de dispositivos C-POD instalados en Río Seco, cerca de Punta Arenas, una zona conocida por su intenso tráfico marítimo industrial y comercial. El análisis contrastó estos datos con zonas de bajo tránsito, como el Canal Beagle. Esta diferenciación espacial permitió establecer la relación causal entre la presencia naval y el cambio conductual del cetáceo.
Aunque el estudio fue publicado recientemente en la revista científica PeerJ Life & Environment en junio/julio de 2025, la campaña intensiva de acoplamiento de monitoreo visual y acústico de mediana duración se realizó en diciembre de 2021. Específicamente, el experimento duró 4 días, desde el 7 hasta el 11 de diciembre, abarcando 90 horas de grabación acústica de onda completa (HighBlue) y 18 horas de vigilancia visual sistemática. Este periodo de muestreo, aunque corto, generó el conjunto de datos de clicks de cetáceos NBHF más grande registrado hasta la fecha para el delfín austral. Los autores subrayan que, dada la complejidad logística y las condiciones ambientales extremas de la Patagonia, existe una necesidad crítica de extender este tipo de monitoreo a largo plazo utilizando el PAM. Solo a través de la continuidad temporal y espacial de las grabaciones se podrán responder preguntas ecológicas esenciales sobre la presencia estacional, el uso del hábitat y la respuesta a las amenazas humanas.
Este estudio reviste una importancia crucial para la ecología de cetáceos en la Patagonia, una región ecológicamente diversa pero vulnerable a la expansión humana. El delfín austral (Lagenorhynchus australis), como especie costera, está directamente amenazado por el creciente uso de puertos industriales y comerciales en la región. Hasta ahora, el comportamiento y la comunicación acústica de estos odontocetos NBHF eran escasamente conocidos. Los hallazgos no solo llenan un vacío científico, sino que ofrecen datos bioacústicos robustos (más de 14.000 clicks) que confirman un cambio de patrón dieléctrico: la especie está limitando el uso de hábitats clave durante el día debido al ruido antropogénico. La documentación de esta alteración conductual es vital para comprender cómo la contaminación acústica está afectando la resiliencia de las especies marinas en el Estrecho de Magallanes.
El objetivo primordial de esta investigación es dotar a los gestores y a la comunidad científica de la información necesaria para implementar estrategias de conservación marina efectivas. El acoplamiento del monitoreo visual y el monitoreo acústico pasivo (PAM) permite identificar las zonas clave de uso del hábitat o "hotspots" donde los delfines australes tienden a permanecer por períodos más extensos. Esta delimitación espacial es fundamental para futuras regulaciones del tráfico marítimo. Además, el estudio tuvo un propósito metodológico al evaluar la eficiencia de dispositivos como los C-PODs y el grabador HighBlue para el monitoreo a largo plazo en condiciones ambientales adversas. Este enfoque es especialmente relevante en la Patagonia chilena, donde los métodos de inspección tradicionales suelen ser inviables debido a las condiciones climáticas y la inaccesibilidad del terreno.
La metodología clave fue el monitoreo acústico pasivo (PAM) acoplado a la vigilancia visual, realizado durante una campaña intensiva de 4 días en el sector de San Isidro en diciembre de 2021. Se instalaron dispositivos especializados, incluyendo tres C-PODs y el sistema de grabación de onda completa HighBlue, que opera a una alta tasa de muestreo de 512 kHz. Esto fue crucial ya que el delfín austral emite clicks de alta frecuencia (NBHF) inaudibles para el oído humano. Los datos acústicos, que generaron 90 horas de grabación de onda completa, se analizaron con un detector de clicks programado en OCTAVE. Posteriormente, los investigadores utilizaron un algoritmo de inteligencia artificial (IA) para procesar los espectrogramas, creando un "molde" que permitió la identificación y clasificación automática de las detecciones acústicas de la especie.
Los expertos enfatizan que la evidencia acústica y visual confirma el patrón de evitación del tráfico marítimo. El Dr. Diego Filún explica la diferencia conductual encontrada: "En la noche, cuando las embarcaciones se encuentran en el muelle, la actividad acústica aumenta y aparecen más registros. En cambio, en nuestros puntos de control ubicados en el canal Beagle, donde el tránsito de barcos es mucho menor, no hay diferencias entre día y noche. Allí los delfines se mueven libremente a cualquier hora". Esta observación es vital, pues demuestra una relación causal directa entre la presión antropogénica y la modificación del comportamiento de forrajeo y socialización. Además, el análisis de la tasa de emisión de clicks, al ajustarse mejor a modelos cuadráticos que a modelos lineales, reveló que la producción acústica aumenta rápidamente con el tamaño del grupo, indicando que estos sonidos desempeñan un rol significativo en el intercambio social y no se limitan únicamente a la ecolocación individual.
El paso ineludible es la expansión del monitoreo acústico a largo plazo (LTM) en el Estrecho de Magallanes, dado que la autonomía de los instrumentos de alta frecuencia está limitada a unas pocas semanas. Es imperativo que la comunidad científica internacional intensifique esfuerzos en estos territorios de acceso complejo, que están experimentando cambios acelerados. Un desafío técnico crucial es la dificultad de distinguir acústicamente el delfín austral de otras especies NBHF simpátricas en la Patagonia, como el delfín chileno (Cephalorhynchus eutropia) o la marsopa de Burmeister (Phocoena spinipinnis). Por ello, se sugiere el desarrollo de nuevas herramientas y algoritmos de inteligencia artificial para la clasificación precisa de los clicks de cetáceos. Además, se continuará con la comparación de datos entre los distintos sitios monitoreados, como Faro San Isidro, Río Seco, Canal Beagle y Parque Francisco Coloane, para entender mejor la presencia estacional y el uso de hábitat.
En síntesis, esta investigación establece un marco sólido para el estudio del Lagenorhynchus australis, superando las limitaciones logísticas del entorno patagónico mediante la bioacústica avanzada. La conclusión principal es la evidente respuesta de evitación del delfín austral al tráfico marítimo, manifestada en un marcado patrón de actividad nocturna en zonas de alto tránsito. Este cambio conductual, junto con la confirmación del rol social de sus clicks de alta frecuencia, exige una acción inmediata para la conservación marina. Los autores hacen un llamado para que la comunidad científica focalice su atención y recursos en la Patagonia chilena, un ecosistema remoto cuyas condiciones están cambiando rápidamente debido a la presión antropogénica, con el fin de proteger las zonas clave de hábitat identificadas y diseñar estrategias de gestión informadas.
EQUIPO DE INVESTIGADORES
Franck Malige
* CIAN, International Center of Artificial Intelligence in Natural Acoustics
* Toulon University, DYNI Team, LIS Laboratory, CNRS UMR 7020
Julie Patris
* CIAN, International Center of Artificial Intelligence in Natural Acoustics
* Aix-Marseille University, DYNI Team, LIS Laboratory, UMR 7020
Benjamin Caceres
* Asociación de Investigadores del Museo de Historia Natural Río Seco
Jonathan Poblete
* Asociación de Investigadores del Museo de Historia Natural Río Seco
Hervé Glotin
* CIAN, International Center of Artificial Intelligence in Natural Acoustics
* Toulon University, DYNI Team, LIS Laboratory, CNRS UMR 7020
* SMIoT, Toulon University
Monserrat Saravia
* Asociación de Investigadores del Museo de Historia Natural Río Seco
Constanza Alarcón-Vera
* Asociación de Investigadores del Museo de Historia Natural Río Seco
Valentin Barchasz
* SMIoT, Toulon University
Valentin Gies
* SMIoT, Toulon University
Sebastian Marzetti
* SMIoT, Toulon University
Marjorie Fuentes-Riquelme
* NGO Centro de Estudios Para la Conservación de Ecosistemas Marinos
* NGO Yaqu Pacha
Diego Filún
* Alfred Wegener Institute
* Centro Ideal, Universidad austral de Chile
