
GLOF masiva 1957: reconstrucción en Glaciar Grosse
Enfoque multi-proxy data la GLOF masiva de octubre de 1957 en Glaciar Grosse, Patagonia, usando anillos y OBIA
La investigación ha logrado datar con precisión el Aluvión por Desborde de Lago Glaciar (GLOF) del Glaciar Grosse a octubre de 1957, estableciendo la cronología de uno de los eventos extremos de mayor magnitud en la Patagonia chilena antes de la era de la teledetección satelital. Esta datación se realizó mediante una innovadora metodología multi-proxy, acoplando la dendrogeomorfología —el análisis de perturbaciones de crecimiento en anillos de árboles (GDs)— con la caracterización geomórfica detallada de depósitos de cantos rodados utilizando el análisis de Imágenes Basado en Objetos (OBIA) derivado de vehículos aéreos no tripulados (UAV). El trabajo destaca la necesidad crítica de complementar los inventarios globales de GLOF con este tipo de reconstrucciones históricas detalladas para comprender la frecuencia-magnitud de los desastres y mejorar la evaluación de amenazas.
El evento de desborde de lago glaciar de 1957 fue un fenómeno hidrológico extremo de carácter catastrófico. El análisis de fotografías aéreas históricas evidenció que el GLOF ocurrió después de 1944–45, tras la desaparición de un lago lateral represado por hielo, con un volumen estimado de 45 millones de metros cúbicos y un área de 180 hectáreas. La dendrogeomorfología analizó 74 árboles de especies como Nothofagus y Podocarpus, identificando un evento masivo alrededor de 1958, caracterizado por cicatrices a alturas considerables y supresiones de crecimiento. Además, se reconstruyeron cinco aluviones torrenciales menores entre 1979 y 2011. La datación precisa se trianguló con registros de precipitación en Puerto Aysén y el testimonio de un testigo ocular, confirmando que el GLOF masivo ocurrió en octubre de 1957.
Este estudio fue desarrollado por un equipo de investigadores afiliados al Instituto de Ciencias Ambientales de la Universidad de Ginebra, Suiza (Dra. Sandra Gorsic>, Dr. Christophe Corona, J. Lopez-Saez, Dr. Simon Keith Allen, Dr. Juan Antonio Ballesteros Cánovas, Dr. Markus Stoffel, Dr(c) Alberto Muñoz-Torrero Manchado), junto con colaboradores del CNRS LECA, el Museo Nacional de Ciencias Naturales MNCN-CSIC, la Universidad de Zúrich, y académicos chilenos del Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la Patagonia y la Universidad de Aysén (Dr. Alejandro Ricardo Dussaillant Jones). La cohesión argumentativa de la investigación se reforzó mediante la incorporación de métodos cualitativos; una entrevista en profundidad con la sra. Juana Guerrero, una colona que residía en la zona, proporcionó un relato crucial que acotó el GLOF de Glaciar Grosse a octubre de 1957. Esta validación transdisciplinaria subraya el valor de la historia oral para la reconstrucción de aluviones por desborde de lagos glaciares en lugares donde la documentación científica es históricamente deficiente.
La investigación se focalizó en la desembocadura del Glaciar Grosse (46°26'27 S - 73°17'22 W), un glaciar templado situado en el extremo nororiental del Campo de Hielo Patagónico Norte (NPI), específicamente dentro del Parque Nacional Laguna San Rafael, en la Patagonia chilena. Esta área remota es vulnerable, ya que los lagos represados por morrenas inestables han proliferado con el retroceso glaciar sostenido impulsado por el calentamiento climático. La planicie fluvioglacial, donde se llevó a cabo el muestreo dendrogeomorfológico, muestra depósitos de grandes cantos rodados y vestigios de morrenas antiguas, cruzada por una ruta turística (X-728). El Análisis OBIA confirmó que la orientación preferencial de los depósitos de escombros (suroeste-noreste) se alinea con el canal de descarga secundario, corroborando que el GLOF de 1957 fue el responsable de la remodelación geomórfica intensa de la zona.
La datación cronológica del GLOF fue un proceso de convergencia metodológica que estrechó una ventana temporal inicial (entre 1944–45 y 1974) hasta una fecha precisa. El análisis dendrogeomorfológico, mediante el estudio de 74 árboles que exhibieron cicatrices y supresiones de crecimiento (GDs), sugirió la ocurrencia del evento masivo alrededor de 1958. Para una precisión absoluta, esta fecha fue contrastada con el relato de Juana Guerrero, una colona que residía en Puerto Tranquilo, quien ubicó el desastre en octubre de 1957. Este testimonio, una valiosa fuente de historia oral, fue validado a su vez con los registros de precipitación de la estación de Puerto Aysén, que documentaron 17 días de lluvia continua y 330 mm en septiembre–octubre de 1957. Además, la dendrogeomorfología también permitió identificar y datar cinco episodios de inundaciones torrenciales menores entre 1979 y 2011.
La documentación exhaustiva de los GLOF históricos es fundamental, ya que los inventarios globales y regionales existentes (como los 195 eventos documentados en los Andes Patagónicos) son notablemente incompletos para los períodos anteriores a la era satelital o a los registros documentales científicos. Estas discontinuidades impiden la identificación fiable de los períodos de recurrencia y dificultan el establecimiento de sólidas relaciones de frecuencia-magnitud, cruciales para la reducción del riesgo de desastres. Este estudio, al detallar las consecuencias y el momento preciso del GLOF de Glaciar Grosse de 1957, suministra un punto de referencia esencial para comprender la dinámica de los eventos extremos y su potencial vínculo con el calentamiento climático en curso, una preocupación creciente ante la proyección de una reducción alarmante de la masa glaciar.
El propósito primordial de esta reconstrucción GLOF multi-proxy es robustecer la línea de base de conocimiento sobre procesos de amenaza en regiones remotas. Específicamente, el conocimiento detallado sobre la cronología, magnitud y extensión espacial de este evento catastrófico se utilizará para optimizar las evaluaciones de peligrosidad (hazard assessment) en el Campo de Hielo Patagónico Norte (NPI). Los datos obtenidos de la dendrogeomorfología y del OBIA son parámetros de entrada de alta fidelidad que pueden emplearse para calibrar y afinar modelos hidráulicos (como los modelos 2D), mejorando significativamente la precisión de la predicción de riesgos GLOF futuros. Esto es particularmente relevante en el Parque Nacional San Rafael, donde la actividad turística y humana se expande rápidamente, incrementando la exposición a estos fenómenos.
El GLOF fue el resultado del vaciamiento repentino de un lago lateral represado por hielo en el flanco suroeste del glaciar. Este lago, cuya existencia fue visible en fotografías aéreas de 1944–45 y cuya desaparición se constató en 1974, poseía un volumen estimado de 45 millones de metros cúbicos. El desborde provocó una brecha de 200 metros de ancho en la morrena frontal, liberando un flujo de alta energía. El Análisis de Imágenes Basado en Objetos (OBIA) reveló que el flujo resultante afectó ambos canales de descarga; el canal principal mantuvo una menor carga de sólidos, mientras que el canal secundario, debido a la ruptura de la morrena, transportó una cantidad sustancial de sedimentos, dejando depósitos de cantos rodados masivos. La orientación preferencial suroeste-noreste de estos depósitos corroboró la dirección del flujo a través del canal secundario.
Los expertos destacan la necesidad de trascender los enfoques tradicionales y la integración de metodologías para la reconstrucción de GLOFs. Señalan que, si bien el análisis de anillos de árboles (Nothofagus y Podocarpus) identificó el evento en 1958, las características complejas de la madera patagónica dificultaron la datación precisa solo con la dendrocronología. Por ello, la fecha de octubre de 1957 solo pudo deducirse al acoplar los registros de los anillos de árboles con el testimonio del testigo ocular y los datos de precipitación. Afirman que la combinación de dendrogeomorfología y OBIA es una herramienta poderosa que no solo data, sino que también delinea la extensión espacial de la inundación, un detalle que las perturbaciones de crecimiento de los árboles por sí solas no pueden ofrecer. El evento de 1957 es, hasta ahora, el más antiguo de la región con datación precisa.
Los resultados obtenidos del enfoque multi-proxy en el Glaciar Grosse demuestran ser un modelo metodológico esencial para la reconstrucción de GLOF en regiones remotas. Esta metodología cobra importancia vital ante el panorama climático futuro, donde el IPCC proyecta una reducción alarmante de la masa glaciar, lo que intensifica la preocupación por la frecuencia y magnitud de los aluviones glaciares futuros. Los autores enfatizan que: "se necesitan más reconstrucciones en áreas aisladas para complementar los inventarios de GLOF". El conocimiento preciso sobre la cronología y extensión del evento de 1957 puede utilizarse ahora para afinar modelos hidráulicos 2D y mejorar las predicciones de peligrosidad en el Campo de Hielo Patagónico Norte, una zona donde la actividad turística y humana se expande rápidamente, incrementando la exposición.
El estudio del GLOF masivo de octubre de 1957 en el Glaciar Grosse es un ejercicio fundamental que valida la potencia metodológica de la dendrogeomorfología acoplada con el Análisis de Imágenes Basado en Objetos (OBIA) para documentar eventos extremos. Esta integración fue crítica, dado que la datación precisa solo se logró al combinar los registros de los anillos de árboles con el testimonio del testigo ocular y los datos de precipitación. El uso de OBIA confirmó que los depósitos de cantos rodados representan un proxy robusto para inferir la alta intensidad y el patrón espacial del flujo. Al establecer el GLOF de 1957 como el más antiguo datado con precisión en la región de la Patagonia chilena, el estudio subsana las deficiencias de los inventarios pre-satelitales, facilitando la identificación de períodos de recurrencia y la conexión entre GLOF y el calentamiento climático.
EQUIPO DE INVESTIGADORES
S. Gorsic
* Climate Change Impacts and Risks in the Anthropocene (C-CIA), Institute for Environmental Sciences, University of Geneva
Christophe Corona
* Climate Change Impacts and Risks in the Anthropocene (C-CIA), Institute for Environmental Sciences, University of Geneva
* Université Grenoble Alpes, CNRS LECA
A. Muñoz-Torrero Manchado
* Climate Change Impacts and Risks in the Anthropocene (C-CIA), Institute for Environmental Sciences, University of Geneva
* National Museum of Natural Sciences, MNCN-CSIC
J. Lopez-Saez
* Climate Change Impacts and Risks in the Anthropocene (C-CIA), Institute for Environmental Sciences, University of Geneva
Simon Keith Allen
* Climate Change Impacts and Risks in the Anthropocene (C-CIA), Institute for Environmental Sciences, University of Geneva
* Department of Geography, University of Zürich
Juan A. Ballesteros-Canovas
* Climate Change Impacts and Risks in the Anthropocene (C-CIA), Institute for Environmental Sciences, University of Geneva
* National Museum of Natural Sciences, MNCN-CSIC
A. Dussaillant
* Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la Patagonia
* Universidad de Aysén
* UK Centre for Ecology & Hydrology
Markus Stoffel
* Climate Change Impacts and Risks in the Anthropocene (C-CIA), Institute for Environmental Sciences, University of Geneva
* dendrolab.ch, Department of Earth Sciences, University of Geneva
* Department F.-A. Forel for Environmental and Aquatic Sciences, University of Geneva
