Cercanía al bosque esclerófilo en Chile aumenta 2.5 veces la diversidad de polinizadores silvestres claves
La productividad en huertos comerciales de Persea americana (paltos) en Chile central se optimiza drásticamente mediante la conservación del bosque nativo adyacente, evidenciando un vínculo directo entre la integridad del matorral esclerófilo1 y la eficiencia de la polinización silvestre. Investigadores multidisciplinarios demostraron que la cercanía a estas áreas naturales actúa como un reservorio de polinizadores silvestres, incrementando la abundancia y riqueza de insectos en el borde del cultivo en hasta 2.5 veces. Este fenómeno, fundamental para la agricultura sostenible, destaca el papel preponderante de los dípteros, específicamente las moscas y sírfidos (Hoverflies), como vectores eficaces de polen en este sistema agroecológico. Los resultados proporcionan la evidencia crucial para estrategias de gestión del territorio, promoviendo soluciones basadas en la naturaleza para asegurar el rendimiento y mitigar la pérdida de biodiversidad.
El estudio reveló que las áreas de bosque y matorral nativo son esenciales para sostener el servicio ecosistémico de polinización en los huertos de palto. Se observó que la diversidad y abundancia de polinizadores silvestres fue hasta 2.5 veces superior en los límites colindantes con la vegetación natural que hacia el interior de los monocultivos. Este efecto de desbordamiento (spillover effect) de la biodiversidad local es significativo y subraya que la agricultura se beneficia directamente de los ecosistemas circundantes. Un hallazgo particularmente notable en esta investigación científica fue el rol de los insectos menos reconocidos, donde las moscas y, en especial, los sírfidos (hoverflies) mostraron ser polinizadores protagónicos. El análisis de la tasa de visitas florales indicó que las moscas y las abejas melíferas registraron el número más alto de visitas por minuto (8.5 y 7.9, respectivamente), siendo las moscas sírfidos las que además mostraron una correlación positiva con la cuaja inicial de fruto (fruit set).
La investigación fue liderada por la Dra. Keira Dymond, de e la Universidad de Reading (Reino Unido), quien actuó como autora principal, en el marco de una colaboración internacional y multidisciplinaria clave para el avance de la agroecología. En el estudio participaron también investigadores chilenos de instituciones destacadas en ecología y biodiversidad, como Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA La Cruz) y el el Centro Ceres. El equipo estuvo integrado por los académicos Dr. Juan Luis Celis-Diez, Mg. Pablo Díaz Siefer, Mg. Valeska Rojas Bravo, Dr. Jaime Martínez-Harms, Dr. Simon G. Potts y Dr. Michael Garratt.
El trabajo de campo se desarrolló en la zona central de Chile, una región conocida por su clima mediterráneo y clasificada como un hotspot de biodiversidad global debido al alto endemismo de su flora y fauna. Específicamente, los investigadores trabajaron en huertos comerciales de paltos (avocado orchards) en las regiones de Valparaíso y Metropolitana. Esta área ha experimentado una rápida expansión de los cultivos de palta Hass, resultando en la sustitución y fragmentación del bosque y matorral esclerófilo nativo. El diseño experimental incluyó tres huertos comerciales, principalmente de la variedad Hass (tipo A), con la plantación intercalada de cultivares tipo B como polinizadores ('Edranol'). Los transectos de observación de visitantes florales y los ensayos controlados de polinización se establecieron desde el borde de este hábitat natural hacia el interior del cultivo, cubriendo distancias de hasta 300 metros para medir la dispersión de los polinizadores silvestres.
La recopilación de datos de esta robusta investigación se llevó a cabo durante un periodo de tres años consecutivos: 2020, 2021 y 2022. Este extenso período temporal es crucial en la investigación agrícola, ya que permite mitigar las fluctuaciones anuales en la producción y la floración. Las observaciones de los visitantes florales se realizaron durante la temporada de floración del palto, que generalmente ocurre entre octubre y noviembre, coincidiendo con la parte más cálida del día, entre las 10:00 a.m. y las 3:00 p.m. Además de las encuestas visuales, se implementaron ensayos controlados de polinización en 2022 para cuantificar la contribución del insecto a la cuaja de fruto. Los resultados de exclusión de polinizadores, donde se observó una cuaja de fruto cercana a cero, confirmaron la dependencia estricta del cultivo de Persea americana a los vectores bióticos. La publicación de los hallazgos, bajo el título Proximity to natural habitat enhances flower visitor diversity and pollination services in avocado orchards, ocurrió en junio de 2025 en la revista científica especializada Frontiers in Sustainable Food Systems.
La relevancia de este estudio trasciende el ámbito agronómico chileno, posicionándose como una evidencia crucial para estrategias de gestión del territorio a nivel global que buscan armonizar la productividad agrícola con la conservación de la biodiversidad. La dependencia estricta del cultivo de Persea americana a la polinización biótica fue confirmada mediante ensayos de exclusión, donde el porcentaje de cuaja de fruto (fruit set) fue prácticamente nulo, subrayando la fragilidad del sistema ante la ausencia de vectores bióticos. En un contexto donde la agricultura es históricamente señalada como la principal impulsora de la pérdida de biodiversidad por el cambio de uso de suelo, este trabajo ofrece un camino para convertir la agricultura en parte de la solución. Demostrar el beneficio económico directo de la conservación del bosque nativo proporciona un argumento poderoso para la adopción de prácticas más sostenibles en zonas críticas, como el hotspot de biodiversidad de Chile central.
El propósito primordial de estos hallazgos es proporcionar una hoja de ruta clara para la gestión predial que asegure la polinización sostenible y la resiliencia productiva. Las recomendaciones de los científicos son específicas e inmediatamente aplicables: se debe conservar y restaurar activamente el hábitat natural colindante, como las quebradas con vegetación nativa. Esto garantiza que el ecosistema circundante siga funcionando como un reservorio de polinizadores silvestres. Además de la conservación perimetral, se sugiere incorporar bandas florales o núcleos de vegetación dentro de los huertos. Estas intervenciones de hábitat tienen una doble función: no solo atraen y sustentan a los polinizadores silvestres (como los dípteros clave), sino que también promueven otros servicios ecosistémicos vitales, como el control biológico de plagas, mejorando así la sostenibilidad integral del huerto.
El rigor del estudio se basó en un diseño experimental extenso y multianual. La recopilación de datos se efectuó a lo largo de tres años (2020-2022) en huertos comerciales de paltos en las regiones de Valparaíso y Metropolitana. Los investigadores establecieron transectos de 300 metros, extendiéndose desde el borde de la vegetación nativa (hábitat natural) hacia el interior de los cultivos. En estos transectos se midió la abundancia, riqueza y diversidad de visitantes florales en cinco distancias específicas. Adicionalmente, se realizaron ensayos controlados de polinización en 2022, comparando la cuaja inicial de fruto (initial fruit set) entre tratamientos abiertos y tratamientos de exclusión (con mallas para impedir el acceso de insectos). Este análisis permitió establecer que la mayor riqueza de polinizadores silvestres se localizaba invariablemente en los 0 metros de distancia del hábitat natural.
Los investigadores destacan que el estudio es una pieza fundamental de evidencia crucial que vincula directamente la integridad ecológica con el rendimiento agrícola. El Dr. Juan Luis Celis-Diez, coautor del IEB y la PUCV, enfatizó la confirmación de la hipótesis central: "Ya sabíamos que los insectos silvestres eran claves en la polinización de paltos. Lo que ahora queríamos entender, era si éstos venían de las áreas naturales cercanas. Y la evidencia nos mostró que, efectivamente, esas zonas actúan como reservorios de estos insectos"]. Por su parte, la autora principal, Dra. Keira Dymond, de la Universidad de Reading, reafirmó la importancia práctica de la investigación: [Keira Dymond]: [Este estudio proporciona evidencia crucial para estrategias de gestión del territorio que mejoran tanto la biodiversidad como la producción agrícola]. Esta síntesis de voces expertas establece que la conservación del matorral esclerófilo no es solo una medida ambiental, sino una inversión estratégica para la seguridad alimentaria.
Aunque el estudio identificó un efecto positivo de los sírfidos (hoverflies) en la cuaja inicial de fruto, el próximo paso en la investigación científica es cuantificar con precisión la eficacia de polinización de cada taxón silvestre y su contribución al rendimiento final. Los autores sugieren que futuros trabajos deberían enfocarse en medir el fruit set final o el rendimiento (yield), ya que estas métricas reflejan con mayor exactitud la producción a largo plazo. En términos de manejo predial, se recomienda la implementación urgente de las estrategias de gestión propuestas, asegurando que las plantaciones se mantengan cerca (idealmente a menos de 100 metros) de las áreas naturales conservadas. La adopción de bandas florales dentro de los huertos es una estrategia de bajo costo que puede complementar el efecto del bosque nativo al proporcionar recursos adicionales, especialmente para dípteros con un amplio rango de forrajeo.
Esta investigación consolida el paradigma de la agroecología al demostrar que la salud de los sistemas alimentarios sostenibles en Chile depende directamente de la salud de sus ecosistemas circundantes. El hallazgo principal—que la proximidad al bosque nativo en la zona central de Chile puede aumentar hasta 2.5 veces la riqueza de polinizadores silvestres—ofrece una base empírica sólida para reorientar las prácticas agrícolas. La confirmación del rol protagónico de las moscas y sírfidos en la polinización de paltos desafía la dependencia exclusiva de la abeja melífera y abre la puerta a la diversificación de polinizadores como estrategia de resiliencia. En última instancia, la conservación del matorral esclerófilo se revela como una inversión estratégica que compatibiliza la producción de aguacate con la mitigación de la crisis de biodiversidad y la garantía de la seguridad alimentaria futura.
EQUIPO DE INVESTIGADORES
Keira Dymond
# Centre for Agri-Environmental Research, School of Agriculture, Policy and Development, University of Reading
# Centro Regional de Investigación e Innovación para la Sostenibilidad de la Agricultura y los Territorios Rurales (Ceres)
Juan L Celis
# Centro Regional de Investigación e Innovación para la Sostenibilidad de la Agricultura y los Territorios Rurales (Ceres)
# Escuela de Agronomía, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
# Institute of Ecology and Biodiversity
Pablo Díaz-Siefer
# Centro Regional de Investigación e Innovación para la Sostenibilidad de la Agricultura y los Territorios Rurales (Ceres)
Valeska Rojas Bravo
# Escuela de Agronomía, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Jaime Martínez-Harms
# Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA-La Cruz
Simon G. Potts
# Centre for Agri-Environmental Research, School of Agriculture, Policy and Development, University of Reading
Michael Garratt
# Centre for Agri-Environmental Research, School of Agriculture, Policy and Development, University of Reading
